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Cómo hacer interfaces de usuario más simples

Actualizado el 05/10/2013 < > 0 Comentarios

Resumen: En este artículo explicamos varias técnicas que te ayudarán a simplificar los sitios complejos, permitiendo crear buenas experiencias de usuario.

Cuando realizamos la planeación de un sitio, en principio, el diseñador siempre busca conservar una interfaz limpia, fácil de usar, amigable e intuitiva. Pero esto se va perdiendo conforme la elaboración del sitio va avanzando y la complejidad va aumentando.

Una interfaz compleja puede llevar consigo una desorientación del usuario, provocando confusión y falta de iniciativa para interactuar con el sitio, llegando incluso a provocar el abandono del sitio por parte del visitante.

Para evitar esto debemos tomar las medidas necesarias y reducir la complejidad real del sitio, para después combatir la complejidad percibida por el usuario y minimizarla, de tal manera el usuario será recompensado con una experiencia gratificante al navegar por nuestro sitio.

En este artículo mostraremos varias técnicas que te ayudarán a simplificar las aplicaciones complejas, permitiendo crear buenas experiencias de usuario.

Eliminación de elementos innecesarios

Una de las primeras cosas que debemos hacer al evaluar nuestro sitio, es buscar utilidades y aplicaciones que la gente realmente no usa.

Esta demostrado que la mayoría de los usuarios que ingresan a un sitio sólo utilizan la llamada columna vertebral de este, dejando de lado aplicaciones pequeñas y complementos que se pueden ir creando a la marcha para tratar de solucionar más problemas de los que en principio se plantearon.

Muchas veces pensamos que estas propiedades aumentan el valor del sitio, ya que estamos proporcionando una gama más amplia de opciones, por lo que el usuario estará satisfecho con lo que le ofrecemos. Pero el efecto producido puede decepcionarnos, ya que en la gran mayoría de las ocasiones estos complementos disminuyen el valor de nuestro sitio, ya que agregan complejidad a su uso.

Las webs que intentan hacer todo en una mismo lugar, generalmente no terminan haciendo nada bien. Para que una web sea exitosa se debe aislar un solo problema y tratar de resolverlo de la mejor manera posible y con el mayor ingenio que se pueda aplicar, facilitando la vida al usuario, no poniéndoselo más difícil.

Para llegar a obtener sitios y aplicaciones eficientes se debe recurrir a la eliminación de propiedades y funciones innecesarias.

Siempre debemos plantearnos que nada es necesario, de esa manera nos veremos obligados a buscarle una real utilidad a cada parte de lo que hemos planeado, y si no encontramos suficientes razones para elaborarlo, podemos eliminarlo del proyecto y terminaremos ahorrando tiempo de desarrollo.

Si algo no ayuda a la mayoría de los usuarios a realizar sus tareas en el sitio web, entonces probablemente se debe dejar fuera del proyecto. Al principio esta actividad te puede resultar difícil, ya que todo lucirá necesario, pero cuando empieces a observar la manera sencilla en que los usuarios se mueven a través de tu web, te darás cuenta que fue justo y necesario remover dichos complementos.

Ocultar la complejidad

En aquellos casos en donde no puedas eliminar la complejidad dentro de tu sitio, puedes recurrir a maquillarla. Si tienes una serie de aplicaciones que raramente son utilizadas por el usuario, pero que realmente le añaden un valor funcional a tu sitio, entonces puedes optar por esconderlas de la interfaz general, encasillándolas en un menú desplegable o reduciendo su uso de espacio de pantalla.

Una buena interfaz de usuario siempre debe resaltar las tareas más comunes y ocultar las funciones menos utilizadas, para que de esa manera no interfieran con el flujo normal de las operaciones del usuario.

Por ejemplo, si tuvieras una herramienta dentro de un CMS que abarca muchísimo espacio de la interfaz, que es poco usada por los usuarios pero que tiene un gran potencial de ayuda, lo que se puede hacer es meter todos sus elementos dentro de una sección que sólo se despliegue cuando el usuario da clic sobre un icono. Esto ahorrará una gran cantidad de espacio e impide que la mayoría de los usuarios se distraigan de su tarea principal.

Disminuir el ruido visual

Hasta este punto hemos tratado de disminuir la complejidad real del sitio, eliminando y escondiendo aplicaciones que interfieren con el flujo de la interfaz y la operación de los usuarios, pero también existe la necesidad de combatir la complejidad percibida.

La cantidad de ruido visual en una interfaz tiene un gran impacto en la complejidad percibida por el usuario, mantener el ruido visual al mínimo hará que una interfaz parezca más fácil y sencilla de usar. Las dos herramientas principales para reducir dicho ruido visual, son los espacios en blanco y el contraste.

El espacio en blanco, es aquel que existe como separación entre los elementos que componen el DOM de nuestro sitio. Este espacio debe considerarse nuestra principal herramienta de diseño, y se debe buscar utilizarlo siempre sobre cualquier otro elemento. Una interfaz bien delimitada y con los espacios necesarios producirá una fácil comprensión por parte del usuario.

Mientras que el espacio en blanco se debe utilizar en abundancia, el contraste se debe utilizar lo menos posible, ya que en principio los diseñadores deben utilizar la menor variación visual para comunicar una idea de manera efectiva. En la práctica, esto significa enfatizar únicamente lo que es importante y no exagerar en el uso de diseños elaborados para partes que realmente no lo ameritan.

Reutiliza código

Conforme va avanzando un proyecto, el sitio empieza a tomar forma y los problemas se tienden a repetir, nos encontramos con situaciones que se pueden resolver de manera similar y la reutilización de código empieza a ser un factor importante.

La reutilización de elementos para diferentes propósitos tiene dos ventajas, la primera es que se requiere menor tiempo de desarrollo y la segunda es que se logra una interfaz de usuario más consistente mejorando la experiencia de la persona que va a utilizar el sitio.

El éxito de la reutilización se basa también en el aprendizaje, si un usuario aprende a realizar las funciones en una parte de la aplicación, le resultará mucho más sencillo realizarlas en otra si mantenemos un estándar y reutilizamos estructuras.

Conclusión

Al momento de desarrollar un proyecto siempre recuerda, se debe reducir la complejidad real mediante la eliminación de las características innecesarias y después buscando ocultar lo que no puede eliminar. Como segundo paso se debe tratar de reducir la complejidad percibida minimizando el ruido visual y haciendo uso de la reutilización de elementos.

Disminuir la complejidad de la interfaz de usuario ayudará a las personas a comprender el sitio más rápidamente, y de esa manera podrá utilizar todas sus propiedades y aplicaciones de de manera más eficaz.

Publicado el 19/07/2012, última actualización 05/10/2013.

Contenido exclusivo de LaWebera.es. Prohibida su copia.

Autor: Daniel Ernesto Navarro Herrera

URL: LaWebera.es :: Diseño de paginas web

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