comparte el articulo 

Cómo evitar malos clientes como diseñador web, Parte 1

Actualizado el 11/10/2011 < > 1 Comentario

Resumen: Primera parte de un artículo donde explicamos las maneras de detectar y eliminar clientes catalogados como malos.

A lo largo de nuestra carrera como desarrolladores es muy probable que nos encontremos con muchas clases y tipos de clientes, algunos nos darán libertad de creación, otros serán muy colaborativos, unos nos impondrán alguna metodología e incluso habrá quienes tratarán de limitarnos hasta las oportunidades de opinar. Esta variedad es fácil de explicar, pues en el camino de la vida nos encontraremos con personas que serán buenas, otras exigentes, unos limitados y otros no tanto, el punto es saber escoger bien con quien de ellos trabajar, la vida nos los pone enfrente pero la experiencia es la que nos hará escoger sabiamente.

En este artículo trataremos de hacer ver en términos muy generales, cuales son las maneras de detectar y eliminar clientes que simplemente deben de ser catalogados como malos, ya sea por alguna u otra razón, al final es nuestro trabajo y debemos estar cómodos al realizarlo.

¿Cómo saber si actualmente estoy con un mal cliente?

Si tu eres un apasionado de tu profesión, sin duda debes disfrutar lo que haces, por algo decidiste dedicarte a esto e invertir tanto tiempo en su estudio. Si bien cada proyecto tiene sus altas y sus bajas, en cada uno de ellos debe de haber un poco de reto, una enseñanza o simplemente algo que te divierta, una remuneración incluso, si lo quieres ver desde el punto de vista material, algo que te motive a sentarte a crear un código y que te haga sentir bien.

Pero si al echar un vistazo rápido te das cuenta que no te gusta tu trabajo actual, encuentras frustrante el hecho de tener que hacer algo que no te gusta o tener que soportar a personas que simplemente no son accesibles o no congenian contigo, eso significa que nos hemos topado con un mal proyecto o peor aún con un mal cliente.

No te asustes, esto pasa y muy a menudo, tan a menudo que estoy escribiendo un artículo sobre eso. El hecho de que estemos comprometidos con un mal cliente no significa que tengamos que soportarlo, no importa cuántas horas se hayan invertido, si la armonía entre las partes de un proyecto no funciona, todo continuará sin funcionar por más esfuerzo que invirtamos en evitar conflictos, esto sólo prolongaría el sufrimiento, lo mejor para el cliente y para ti es terminar todo de la mejor manera, cumplir hasta la meta más cercana, entregar lo que se lleva y continuar cada quien por su lado.

Razones para romper relación con un cliente

Existen miles de razones por las que una persona pueda caer en la apatía, no nos vamos a poner a enumerar cada una de ellas, pero trataremos de dejar en claro ciertos puntos que nos permitirán definir cuándo un cliente se convierte en un gran dolor de cabeza.

La razón más importante por la que debemos romper una relación laboral es que el cliente sea abusivo. Aquí no hay mucho que pensarse, si te dan un mal trato no tienes porque buscar más, debes darte a respetar y mantener siempre tu dignidad, no tolerar ningún tipo de comportamiento abusivo por parte de la persona que te contrató, al final esto afectará en la relación e incluso en tu trabajo pues puedes llegar a actuar con miedo o estrés en cada entrega de código que realices.

Si mantuviste intacta tu dignidad entonces tu moral debe estar por lo alto, pero ¿Qué hay de tus bolsillos?, no le des oportunidades a un cliente que solo te da excusas al momento de darte tu dinero, si un cliente no paga a tiempo debemos decir adiós. No somos ningún banco o institución financiera como para estar viviendo de créditos o prolongamiento de plazos, necesitamos dinero para cubrir nuestros gastos, si un cliente no paga afectará nuestro flujo de efectivo y eventualmente con nuestro negocio.

Si tu cliente es puntual en tus pagos y no es abusivo al momento de pedir las cosas, todo parece ir en marcha, pero si tu tiempo libre empieza a pertenecer a él es que algo estas haciendo mal. Ningún trabajador debe ser forzado a ceder su tiempo libre con tal de mantener un trabajo, un cliente no es dueño de tu tiempo por lo mismo no tiene derecho a hablarte en las madrugadas, fines de semana o días feriados, al menos que a ese acuerdo hayan llegado desde el inicio, en esos caso no hay nada más que hacer, sólo recuerda que estás vendiendo un servicio no a ti mismo.

Por otro lado, puede que te encuentres con clientes que te dan libertades y comodidades, pero cuando el proyecto se torna complicado buscan cualquier excusa para no aumentar el presupuesto. Puede que al inicio te hayan pedido una cotización para un logo y una página de internet, se lo diste, llegaron a un acuerdo e iniciaste actividades, con el paso del timpo el cliente empieza a pedir más cosas y tu empiezas a acceder porque consideras que son pequeñeces, esto le da luz verde al cliente para que siga pidiendo más y más hasta que te das cuenta que estás haciendo un sitio mucho más complejo del que ideaste en el presupuesto.

Si el cliente no esta dispuesto a hacer modificaciones al presupuesto entonces tu debes dejar el sitio tal y como estaba en el primer acuerdo, es un trato justo y no estás violando ningún acuerdo, aclaro todo esto asumiendo que tú al principio dejaste bien en claro que incluía tu presupuesto.

Otra razón a considerar es la limitación de opinión, si a tu cliente no le importa lo que tengas que decidir y hace caso omiso a tus recomendaciones, bueno prácticamente esta matando toda la diversión del proyecto, mata tu productividad y puede que al final termines entregando un sitio que realmente no te guste y probablemente se convierta en tu carta de presentación.

Publicado el 12/10/2011, última actualización 11/10/2011.

Contenido exclusivo de LaWebera.es. Prohibida su copia.

Autor: Daniel Ernesto Navarro Herrera

URL: LaWebera.es :: Diseño Paginas Web

Añadir Comentario (Subir al texto)

1 Comentario

  1. rey

    Es cierto y genial este comentario.

    Miércoles, 27 de febrero 2013

(Subir al texto)

Añadir Comentario

* Campos obligatorios

Meneame Bitacoras