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Principios básicos sobre el diseño de interfaces de usuario – Parte 2

Actualizado el 04/10/2013 < > 0 Comentarios

Resumen: Segunda parte de este artículo donde explicamos algunos de los principios fundamentales para llevar a cabo un diseño de interfaz de usuario adecuado.

Como ya habíamos planteado dentro de los principios básicos sobre el diseño de interfaces de usuario, uno de los objetivos fundamentales de las interfaces, es lograr obtener la confianza del usuario para que este interactúe con ella y se logre concretar la acción que inicie un proceso. Los seres humanos se sienten mucho más cómodos cuando las cosas que los rodean se comportan de una manera similar a ellos o en la forma que se espera que lo hagan, y esto se ve reflejado en su relación con dicho entorno, ya sea con otras personas, con los animales o con las aplicaciones que utiliza.

Cuando algo o alguien se comporta de la manera que esperamos, creamos un lazo de confianza que va aumentando en base a la experiencia y al tiempo que dure dicha relación. Para poder lograr este tipo de relación, resulta muy importante, realizar un diseño con elementos que realmente produzcan los resultados que las personas esperan. Por ejemplo, si tu observas un elemento drop down en la interfaz de una aplicación, en base al aprendizaje que has adquirido por la experiencia de uso, esperas que al dar clic sobre el elemento se despliegue una lista de opciones, no estás esperando que inicie la reproducción de un video o que se envíe un correo electrónico en ese instante.

Los usuarios deben predecir con el simple hecho de mirar, lo que el elemento realizará al entrar en acción, el elemento debe de hacer lo relacionado a como luce. Si luce como un botón, debe de comportarse como tal, no trates de cambiar los elementos de interacción de algo tan básico, deja la creatividad para niveles más altos.

Da importancia a la consistencia

Siguiendo con la base de los principios anteriores, debemos establecer que el diseño de elementos debe realizarse de manera consistente, tratando siempre de utilizar diseños genéricos y a partir de ahí ir especificando lo necesario para cada parte. Es un error caer en modas y perder la uniformidad por ello, si bien es bueno innovar y utilizar tecnologías emergentes, tenemos que estar conscientes que al momento de implementarlas, quizás sea necesario un rediseño para que se aplique a todas las partes del sitio por igual.

Tenemos que evitar diseñar cada página o módulo de nuestro sitio como si fuera algo totalmente distinto a lo que fue desarrollado anteriormente. Una interfaz que no respete esto, se verá parchada y llena de inconsistencias lo que puede afectar en gran manera la experiencia del usuario.

Sin embargo, esto no significa que se debamos caer en el otro extremo y llevar esta práctica al abuso de estilos similares para cada caso de uso. No debemos tratar de relacionar o emparentar elementos que no cuenten con un comportamiento coherente o relación lógica con los otros del grupo establecido. Es decir, si agrupamos un conjunto de elementos dándoles una característica de diseño específica, no debemos añadir esta misma característica a otro elemento que no tenga absolutamente ninguna relación con los anteriores.

Utiliza la jerarquía visual

Cuando un usuario ve las mismas cosas, en el mismo orden y sin alguna referencia, su interés se irá rápidamente, para evitar esto debemos crear una visualización clara de los elementos que componen nuestra interfaz, estableciendo niveles de importancia que nos ayuden a determinar los estilos a aplicar.

Si tenemos una interfaz débil en jerarquía visual, el usuario puede perderse con facilidad y para poder identificar los elementos claves deberá concentrarse más, esto conlleva un cansancio en la mirada y fuertes molestias, lo que da la sensación de confusión y por supuesto pensar que lo que esta viendo esta en completo desorden. Al establecer una correcta jerarquía entre los elementos que componen tu interfaz, darás un respiro a los usuarios que navegan por tu sitio y automáticamente tu estructura lucirá mucha más ordenada, aunque no hayas realizado algún acomodo de espacio.

La jerarquía visual es una de las formas más sencillas para reforzar o debilitar un diseño, la mayoría de las personas que ingresan a un sitio, no se llegan a percatar conscientemente de que existe, pero los resultados del proceso que se lleva pueden ser muy distintas si esta o no presente.

Organiza tus elementos de manera adecuada

La organización inteligente de los elementos que se muestran en una página, puede hacer la diferencia entre un diseño adecuado o no, ya que si sabemos manejarla podemos crear la impresión de que no existe una sobrecarga, y hará que con menos hagamos mucho más. Una interfaz bien organizada permite al usuario aprender más rápido y de manera sencilla, lo que tú estás tratando de ilustrar.

Para poder llevar nuestra interfaz a la organización, debemos aprender a agrupar elementos, relacionarlos, para que de esa manera podamos identificar la orientación y colocación adecuada. De esta manera, el usuario no tendrá que ponerse a averiguar cual es la relación que existe entre un elemento y otro, porque la misma interfaz le estás proporcionando esa información, recuerda que no debes obligar al usuario a entender las cosas.

Además de esto, debes tratar de mostrar en pantalla únicamente lo que sea necesario, no trates de desplegar todo en unos cuantos píxeles, el usuario te lo agradecerá y tu interfaz lucirá mucho más. Si en esa parte el usuario debe de realizar algún tipo de elección, muestra únicamente la información necesaria y justa para tomar la decisión, puedes dar más detalles del proceso en páginas o pantallas posteriores.

Publicado el 09/10/2012, última actualización 04/10/2013.

Contenido exclusivo de LaWebera.es. Prohibida su copia.

Autor: Daniel Ernesto Navarro Herrera

URL: LaWebera.es :: Diseño de paginas web

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