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Cómo crear diseños que llamen a la acción

Actualizado el 05/10/2013 < > 0 Comentarios

Resumen: El llamado a la acción es uno de los procesos fundamentales para el éxito de un sitio web, en este artículo planteamos cómo crear elementos que lleven a la realización de estas conversiones.

Llamar a la acción es un término que muy probablemente hayamos escuchado o leído en distintos artículos de diseño web, pero que en nuestra mente puede no tener mucho contexto. Éste conjunto de palabras se utiliza para referirse al hecho de que los elementos de una página deben solicitar un tipo de acción por parte del usuario y de esa manera lograr un tipo de retroalimentación.

Los elementos a utilizarse para realizar esta función pueden variar según el tipo de página y el contenido, pero generalmente se utilizan botones para lograr este llamado. Una vez que el usuario ha establecido la interacción con alguno de dichos elementos, se realiza alguna acción como por ejemplo una compra, previsualización de producto, registro de cuenta o descargas de archivos.

Una llamada a la acción es el punto de inflexión entre el rebote y la conversión; es decir, es la diferencia entre que un usuario deje el sitio o realice la actividad a la que lo estamos tratando de incitar. Es por esto que resulta de alta importancia la elaboración y diseño de los elementos que harán la llamada.

Muchos diseñadores pasan por alto esta parte y terminan tratando a los botones como un elemento cualquiera del sitio. Además de darle un diseño atractivo que encaje con el sitio y cumpla con los estándares de estética de su estructura, los elementos que llaman a la acción deben idearse de tal manera que sean efectivos, recordemos que esta acción es la que marcará la diferencia, el posicionamiento, el área de despliegue, su tamaño, color y localización juegan un papel vital en la resolución de la finalidad del sitio.

Botones

Los botones como elementos se componen de dos partes, el diseño y el texto, ambas son consideradas de vital importancia para lograr el objetivo de llamar al usuario a hacer algo, sin embargo, que desempeñan dos papeles diferentes en el escenario de conversión.

El diseño del botón es la ayuda visual necesaria para que los visitantes se sientan atraídos, mientras que el texto que contiene el botón es la parte que inclinará la balanza para que terminen o no haciendo clic en él, ya que se encarga de decir porque es conveniente realizar dicha acción.

Un buen texto incita a la conversión

Lo primero que tenemos que considerar para lograr redactar un buen texto, es que para que un visitante haga algo, la primera palabra siempre debe de ser un verbo, por ejemplo “Obtener información” o “Ir a la página”. De no hacer esto, tu botón no estará llamando a realizar alguna acción y simplemente será considerado como algo regular.

Una cosa que debemos evitar al redactar el texto del botón, es utilizar palabras que den la impresión de que se está dando una orden, trata de ponerte en el lugar del visitante y pregúntate qué es lo que desearías ver. Trata de añadir valor y relevancia a tu botón, en lugar de utilizar frases como “Compra ya tu camiseta”, las cuales son totalmente imperativas, utiliza otras como “Obtén tu camiseta aquí”.

Posicionamiento

Un botón entregará resultados en base a la posición donde se le coloque, si lo ubicamos de manera errónea las conversiones por parte de los visitantes serán pocas o nulas.

La gran mayoría de los diseñadores comete el error de colocar los botones de acción después de una gran cantidad de texto e información, esta clase de zonas se consideran abarrotdas por lo que la atención del usuario se pierde fácilmente. Trata de utilizar el espacio en blanco para hacer del botón un elemento más visible. Un botón que tiene un espacio en blanco a su alrededor es más visible que aquel que está entre una gran cantidad de texto y elementos gráficos.

Sin embargo, utilizar demasiado espacio en blanco alrededor de un botón puede hacer que éste luzca distante y no relacionado con el contenido que se presenta, algo que también puede dañar el llamado a la acción, ya que el usuario puede llegar a pensar que el botón es para algún otro tipo de actividad distinta a lo que acaba de leer.

Es importante tratar de colocar el botón en una sección superior de la página, esto puede llevar a un mayor número de conversiones, debido a que será más fácil identificarlo por parte de los usuarios y recordarlo después de leer el resto del contenido de la página. Incluso se puede optar por colocarlo en dos lugares a la vez, al inicio y al final, de esa manera el usuario no tendrá la necesidad de regresar.

Utiliza colores contrastantes

El color del botón también puede afectar su utilidad, por lo que es importante que tenga un contraste alto en relación a los elementos cercanos a él y al fondo de la página, de esta manera será más sencillo para el visitante identificar al botón y acudir a él para realizar una acción.

Aunque no es una regla, cuando se utilizan botones muy grandes, se recomienda utilizar colores que no desentonen con el resto del diseño de la página, ya que esta clase de elementos ya cuentan con la ventaja del tamaño para llamar la atención del usuario, pero si le añadimos un color totalmente diferente al resto del diseño será muy notorio el desentono, lo cual puede irritar. En cambio, los botones pequeños puede hacer uso de un contraste más brillante para poder hacerlos más visibles.

Publicado el 18/07/2013, última actualización 05/10/2013.

Contenido exclusivo de LaWebera.es. Prohibida su copia.

Autor: Daniel Ernesto Navarro Herrera

URL: LaWebera.es :: Diseño de paginas web

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